
Añadas: qué son y cuánto deberían importarte
El año de la etiqueta cuenta algo, pero mucho menos de lo que las tablas de añadas sugieren. Guía breve para leerlo con sentido común.
Catas guiadas, selecciones mensuales y acompañamiento personalizado para descubrir el vino sin solemnidad. Desde Barcelona, para curiosos y aficionados.
Llevo años recorriendo bodegas pequeñas y medianas, hablando con quienes trabajan la viña y probando mucho más de lo que acaba recomendándose. De ahí sale una selección corta y honesta: vinos que cuentan algo del sitio donde nacen y que se sostienen en la copa.
Mi trabajo consiste en traducir todo eso a algo útil para quien tiene la botella delante. Ni catas solemnes ni vocabulario imposible: contexto, comparación y criterio para que cada quien encuentre lo que le gusta y sepa por qué.
Sesiones para iniciarse o para profundizar, en grupo reducido o en privado. Se cata, se compara y se entiende: cada copa al lado de la anterior explica más que cualquier ficha técnica.
Cada mes una propuesta de seis vinos escogidos por zona, productor y variedad, con notas de cata y sugerencias de maridaje para sacarles partido en casa.
Regalos de empresa, celebraciones o la carta de un restaurante pequeño. Una selección pensada para el presupuesto, el momento y el público que la va a beber.
Una cata en grupo reducido, una selección para un regalo o una consulta rápida antes de abrir una botella. Cuéntame qué necesitas y lo preparamos.
Qué sueles beber, qué te ha gustado y qué no, para cuántas personas y con qué presupuesto. Sin esa conversación, cualquier recomendación es un disparo al aire.
Propongo una lista corta y razonada, con alternativas en distintos rangos de precio y una nota de por qué entra cada botella en la selección.
Nos sentamos, abrimos y comparamos. Al terminar te llevas las notas y, sobre todo, criterio propio para la próxima vez que compres vino.

El año de la etiqueta cuenta algo, pero mucho menos de lo que las tablas de añadas sugieren. Guía breve para leerlo con sentido común.

Más allá del verdejo y el albariño hay un montón de uvas blancas capaces de sorprender. Estas seis son fáciles de encontrar y difíciles de olvidar.

No hacen falta copas caras ni un vocabulario técnico. Con dos botellas, un poco de orden y algo de atención se aprende más que leyendo diez fichas de cata.
Escríbeme y te respondo con una propuesta concreta: fecha, formato y presupuesto. Sin compromiso.
